Una imagen capturada en una esquina de Venado Tuerto resonó en las redes sociales, mostrando la sencillez y humildad del exjugador de la NBA y campeón olímpico, Walter Herrmann. La fotografía, publicada por un vecino llamado Jorge, lo muestra disfrutando de una pizza y una cerveza en un local barrial, sentado sobre un tambor de chapa, una estampa que contrastaba con su laureada trayectoria deportiva pero que, al mismo tiempo, reafirmaba su arraigo a su ciudad natal. La publicación rápidamente se viralizó, generando cientos de comentarios que celebraban la figura de Herrmann no solo como deportista, sino también como un ciudadano ejemplar.

El lugar de encuentro fue “Pizza y Punto”, un local ubicado en la intersección de las calles San Martín y Pueyrredón. Allí, el exmiembro de la Generación Dorada, aquel equipo que conquistó el oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, fue visto compartiendo un momento de esparcimiento como cualquier otro vecino. La escena, lejos de ser un montaje, reflejaba la autenticidad de un hombre que, a pesar de haber triunfado en las canchas más exigentes del mundo, nunca olvidó sus orígenes. Los comentarios en redes sociales no se hicieron esperar, con usuarios destacando su humildad y cercanía, valores que lo han caracterizado a lo largo de su vida.
Un ícono deportivo y un vecino más
Walter Herrmann, considerado el mejor deportista en la historia de Venado Tuerto, dejó una huella imborrable tanto a nivel nacional como internacional. Su paso por la NBA, sus campeonatos con Atenas de Córdoba y San Lorenzo, y su exitosa carrera en Europa, son solo algunos de los hitos que marcan su trayectoria. Sin embargo, la imagen viralizada lo muestra en una faceta diferente, más humana y cercana. La instantánea, más allá de lo anecdótico, sirve como recordatorio de que la grandeza no reside únicamente en los logros deportivos, sino también en la capacidad de mantener la humildad y la conexión con la comunidad. La escena de Herrmann disfrutando de una pizza en un local de barrio es un testimonio de su sencillez y un motivo de orgullo para los habitantes de Venado Tuerto.












