En la madrugada de este miércoles, cuando la ciudad todavía dormía y el silencio dominaba las calles, Jesús Maldonado, vecino de Rufino, comenzó una travesía muy especial. A las 5 de la mañana emprendió un largo camino a pie hacia el santuario de la Virgen de San Nicolás, con un objetivo que va mucho más allá de la distancia: cumplir una promesa nacida del amor más profundo.

La historia detrás de esta caminata conmueve. En una conversación telefónica con Rody Rojas, Jesús contó que la promesa fue hecha en septiembre de 2025, en uno de los momentos más difíciles para su familia. Su nietito, Máximo, debió ser operado tres veces del corazón en la ciudad de Rosario. Fueron días de angustia, incertidumbre y esperanza.
En medio de ese duro proceso, Jesús le pidió ayuda a la Virgen de San Nicolás. Con fe, prometió que si su nieto lograba salir adelante, él caminaría hasta su santuario para agradecer.
Ahora, esa promesa comienza a cumplirse paso a paso.
Jesús lleva consigo apenas un par de mochilas y un cartel muy especial: una imagen suya junto a su querido nieto Máximo, el motor de esta travesía. Cada kilómetro recorrido es un gesto de amor, gratitud y fe.
Quienes se lo crucen en el camino pueden darle una mano con agua o algo de alimento, nada más. Él quiere llegar caminando, tal como prometió.
Desde aquí le enviamos todas las fuerzas para este largo recorrido y celebramos su determinación. Porque más allá del destino, hay historias que recuerdan que la fe, el amor y la palabra cumplida pueden mover montañas… o llevar a un abuelo a recorrer cientos de kilómetros por su nieto.
Fuente: Marcelo Schroh












