La fiscal Mayra Vuletic presentó este miércoles, pasado el mediodía, ante la Oficina de Gestión Judicial (OGJ) el requerimiento de elevación a juicio de ocho hechos por los que se encuentra imputado un hombre identificado como JMB, entre ellos el homicidio de Nicolás Godoy. La Fiscalía solicitó una pena única de 32 años de prisión y requirió que el debate oral se realice ante un tribunal colegiado. Esta presentación crucial interrumpe la prescripción de la causa, un hito significativo tras más de una década de investigación.

La audiencia preliminar, donde se expondrán las pruebas que sustentan la acusación, se estima que se llevará a cabo durante el mes de septiembre. Este plazo se debe a la acumulación de varias causas y a la importante cantidad de testigos que deberán presentarse. Con esta acción, la fiscalía se anticipa al vencimiento del plazo de prescripción de la causa por el homicidio de Godoy, que operaría el próximo 14 de julio al cumplirse los 12 años previstos como plazo máximo para la investigación sin la correspondiente presentación de la acusación.
JMB, quien permanece en prisión preventiva, enfrenta acusaciones por otros siete hechos delictivos. Estos incluyen cuatro episodios de lesiones dolosas en contexto de violencia de género, así como encubrimiento, daño y usurpación. No obstante, el hecho de mayor gravedad que se le atribuye es el homicidio agravado por el uso de arma de fuego de Nicolás Godoy, y el daño ocasionado al incendiar el automóvil Volkswagen Quantum de la víctima. El pasado 22 de mayo, la Cámara de Apelaciones confirmó la prisión preventiva del imputado, ratificando la medida dispuesta el 4 de marzo por el juez de la Investigación Penal Preparatoria, Adrián Godoy.
El prolongado camino de la justicia
La desaparición de Nicolás Godoy fue denunciada por su familia el 15 de julio de 2014, iniciando una intensa investigación que se prolongó por más de una década sin resultados concretos. Sin embargo, a fines de 2025, el testimonio de una persona de identidad reservada permitió reconstruir la hipótesis de que el joven había sido asesinado y que JMB habría participado en el hecho. Este giro fue fundamental para reactivar el caso y enfocar la investigación.
El móvil y la reconstrucción del hecho
Durante la audiencia imputativa, la fiscal Vuletic sostuvo que el crimen se habría originado por una supuesta deuda entre ambos, quienes hasta ese momento mantenían una relación de amistad. Según la acusación, tras cometer el homicidio, el imputado hizo desaparecer el cuerpo en un lugar que aún no pudo ser determinado y posteriormente incendió el vehículo de la víctima para eliminar evidencias. La fiscalía trabajó arduamente para reconstruir los eventos, a pesar de las dificultades inherentes a la falta del cuerpo.

Precedentes legales en casos complejos
Uno de los interrogantes planteados desde el inicio de la investigación fue la posibilidad de avanzar hacia un juicio sin que el cuerpo de la víctima haya sido hallado. Sobre este punto, la fiscal recordó que existen antecedentes jurisprudenciales que avalan este tipo de procesos. Citó casos por delitos de lesa humanidad y, más recientemente, el homicidio de Paula Perassi, donde se logró llevar a cabo un juicio sin la presencia del cuerpo de la víctima, sentando un precedente importante para el presente caso.












