La Policía de Investigaciones (PDI), dependiente del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia de Santa Fe, profundizó durante las últimas horas los procedimientos en el marco de una compleja investigación por comercialización y almacenamiento ilegal de autopartes usadas. Las medidas judiciales son dirigidas por el fiscal Iván Raposo, perteneciente a la Unidad Fiscal de Venado Tuerto, y apuntan a desarticular una presunta red organizada en la región.

Avances en la investigación y detenidos
Los recientes procedimientos constituyen la continuidad directa de una serie de operativos desplegados el pasado martes. En esa primera instancia, los efectivos de la PDI llevaron a cabo 13 inspecciones minuciosas en comercios y talleres del rubro automotor, además de concretar dos allanamientos clave.
Durante aquellas actuaciones iniciales, los agentes lograron controlar un volumen significativo de unidades: más de 90 motocicletas, 20 automóviles y camionetas, y 15 motores. Sumado a esto, los peritos detectaron una maniobra clandestina de venta ilegal de combustible y procedieron a la clausura preventiva de un inmueble.
El foco principal de la fuerza de seguridad se centró en un taller y un galpón donde hallaron múltiples vehículos, piezas sueltas y motores que exhibían presuntas irregularidades registrales. Como resultado de dichos hallazgos y ante los contundentes indicios de una posible estructura dedicada a la reducción, adulteración y venta de rodados de origen ilícito, las autoridades efectivizaron la detención del principal investigado en la causa.

Nuevos allanamientos y material secuestrado
Dando seguimiento a la investigación, en la jornada de ayer miércoles los efectivos policiales concretaron una nueva orden de allanamiento en una vivienda vinculada al imputado. En dicho domicilio se logró el secuestro de abundante documentación relacionada con vehículos, un disco rígido, una tablet, una tarjeta de memoria y diversos elementos catalogados de alto interés para el avance de la causa.
De manera paralela, el personal de la PDI, asistido por peritos verificadores de automotor, continuó con la requisa sobre el galpón inspeccionado durante las primeras acciones. En el lugar se realizó un exhaustivo inventario de cientos de llantas, cajas de cambio, estructuras de vehículos, motores y autopartes en general.
Luego de cotejar los guarismos identificatorios con los registros oficiales, los peritos confirmaron irregularidades graves, incautando un motor sin numeración visible, cuatro motores con presuntas adulteraciones, dos chasis con alteraciones sustanciales y un automóvil Volkswagen Polo con el número de chasis modificado. Asimismo, se dispuso la custodia judicial de un motor perteneciente a una camioneta Dodge Ram.

El alcance del circuito regional
Las tareas de inteligencia continuarán en los próximos días con el objetivo prioritario de determinar la procedencia exacta de los vehículos, motores y elementos secuestrados. La fiscalía busca establecer posibles vínculos entre este material y hechos recientes de robo de automotores, con la meta final de desmantelar por completo el circuito de comercialización ilegal de autopartes que operaba en Venado Tuerto y zonas aledañas.












