En una contundente respuesta ante el incremento de hechos delictivos y violencia en la ciudad, un amplio despliegue de las fuerzas de seguridad sorprendió en las últimas horas a los residentes del asentamiento conocido como Villa Moisés, en Venado Tuerto. El procedimiento, de destacada magnitud y logística, consistió en la ejecución simultánea de once allanamientos en diferentes puntos del sector. La intervención judicial y policial se concretó en el marco de una causa penal en la que se investiga una seguidilla de episodios caracterizados por el uso de armas de fuego, amenazas y robos en la zona.

La medida fue dispuesta por la Fiscalía de Delitos contra la Propiedad y Conexos del Ministerio Público de la Acusación (MPA) de la sede Venado Tuerto, conducida por el fiscal coordinador Iván Gastón Raposo. Todo el esquema de trabajo fue minuciosamente planificado y coordinado de manera conjunta entre el propio Raposo y la fiscal subrogante Larisa Barucca, quien cumplió un rol clave tanto en el desarrollo de la investigación previa como en el seguimiento operativo de los mandamientos judiciales en territorio.
Para llevar a cabo las irrupciones en los domicilios señalados, se desplegó un importante contingente de efectivos. En el lugar actuaron de manera combinada agentes pertenecientes a la Policía de Investigaciones (PDI), personal de la Unidad Regional VIII y diversos grupos tácticos y de irrupción capacitados para situaciones de alto riesgo.
Detalles del procedimiento y personas imputadas
El saldo del despliegue en Villa Moisés arrojó la aprehensión de seis personas que se encontraban en las propiedades inspeccionadas. Con el correr de las horas y tras la evaluación de las pruebas reunidas, la fiscalía dispuso la detención inmediata de uno de los involucrados. Esta medida extrema se tomó debido a la sólida evidencia que lo vincula de forma directa con una investigación específica por los delitos de amenazas calificadas, lesiones leves dolosas y violación de domicilio.
Por su parte, las otras cinco personas aprehendidas quedaron formalmente a disposición de las autoridades judiciales competentes, a la espera de que se resuelva su situación procesal en las próximas horas y se determine el grado de participación que le cabe a cada una en los hechos investigados.

Incautaciones y material puesto a peritaje
En el transcurso de las inspecciones minuciosas dentro de las viviendas, el personal actuante logró el secuestro de diversos elementos de elevado interés para la causa. Entre lo incautado se destacan varios teléfonos celulares, proyectiles calibre 9 milímetros, municiones calibre .38, un motovehículo y una pequeña dosis de 1,6 gramos de marihuana.
Todo este material pericial fue puesto bajo custodia y será sometido a los peritajes técnicos correspondientes. Los investigadores buscan establecer si las armas o proyectiles hallados guardan concordancia con los disparos registrados en los recientes ataques denunciados por los vecinos del barrio.

Avances en la causa y declaraciones oficiales
Desde la fiscalía interviniente destacaron que estos once allanamientos no representan el cierre del expediente, sino un paso decisivo en una investigación en curso que busca desarticular el entramado violento en la zona. El objetivo central consiste en lograr el total esclarecimiento de los episodios denunciados, individualizar con precisión a cada uno de los responsables y llevar tranquilidad a la comunidad.
Al término de las diligencias, el fiscal Iván Gastón Raposo ratificó el compromiso institucional frente a este tipo de flagelos: “Estos once procedimientos simultáneos son el resultado de una investigación planificada y coordinada entre el Ministerio Público de la Acusación y las distintas fuerzas policiales. Frente a hechos violentos que involucran armas de fuego, la respuesta debe ser firme, inmediata y sostenida, con el objetivo de esclarecer lo ocurrido, poner a los responsables a disposición de la Justicia y devolver la tranquilidad a los vecinos”.













