Por Darío H. Schueri – Desde Santa Fe
Con la trabajosa media sanción de la Ley de Municipios comenzó parlamentariamente el diseño político 2027. Inmediatamente después vendrá la “madre de las discusiones”: la Ley Electoral. Pullaro instó enfáticamente a sus funcionarios a “salir a defender los cambios”. ¿Inquieta acaso el poder de fuego libertario?
Ley de Municipios y los nuevos tiempos
Gabriel Chumpitaz, exdiputado nacional santafesino del PRO, posteó en la red social X la propuesta de reducir de 28 a 12 el número de concejales en Rosario, y que se elijan dos por distrito (Rosario tiene seis distritos). Chumpitaz se opone a la figura del viceintendente (es inconstitucional de todos modos), además de pedir la eliminación de secretarías, subsecretarías y demás organismos “innecesarios” en la estructura municipal. El fenotipo del discurso libertario.
Lectores del posteo le sugirieron a Chumpitaz que “si lo que quiere es bajar el gasto, pongan un tope como tienen los Concejos en PBA. Caso contrario será una torta mayor para los que queden”.
En el año 2002, para evitar ser atraído por la fuerza gravitacional social “que se vayan todos”, el por entonces ministro de Gobierno de Carlos Reutemann, Esteban Borgonovo (duró solo un año en el cargo) pergeñó lo que se conocería como “ley Borgonovo” (Ley 12.065) para reducir el número de concejales en Santa Fe y Rosario a los efectos de achicar el gasto público.
A la caza del discurso libertario
Veinticuatro años más tarde y merced a la reforma constitucional, la Cámara de Senadores emuló a Borgonovo otorgando media sanción a una Ley de Municipios, que en sus artículos finales 105, 106 y 107 reduce y amplía el número de concejales en las ciudades de acuerdo con la cantidad de habitantes que posean; aunque sujetos a intrincadas condiciones que fija el texto.
Los senadores pretendieron alinear a los municipios con los nuevos tiempos de austeridad republicana que reclama la sociedad (argumento de la Ley Borgonovo del 2002) bajando (y subiendo) el número de concejales, con excepción de Santa Fe y Rosario que mantendrán –inexplicablemente- las actuales composiciones.
De la rápida lectura política de estos tres artículos de la Ley de Municipios se desprende que la intención de los senadores peronistas y radicales (que votaron de manera unánime) es darle a sus intendentes y concejales una herramienta discursiva para contrarrestar la arrolladora narrativa libertaria: “Si hay que reducir el gasto público, no vamos a esperar a que La Libertad Avanza nos lo señale, lo haremos nosotros”.
Esta semana la media sanción se tratará en la Cámara de Diputados; habrá que aguardar las posiciones de los diputados opositores (inclusive del peronismo, que casi nunca vota en consonancia con los senadores). Lo más probable es que “se den cuenta” de que hay cuestiones que no terminan de cerrar y pidan explicaciones.
Pullaro marcó el eje discursivo para el 2027
Con el teatro Casa España de esta capital colmado de funcionarios y legisladores, el gobierno puso sobre el escenario una vez más sus logros y metas bajo el eslogan “Decisiones que cambian la vida de la gente” (el año pasado la consigna había sido enfocada en la eficiencia del gasto público y la eficacia en la gestión) en la primera reunión interministerial del año, cuyos ejes programáticos fueron meticulosa y estratégicamente seleccionados: la lucha contra el narcotráfico, alfabetización escolar, el destino del dinero que se recauda de las incendiarias boletas de la EPE, las obras sanitarias de ASSA, y finalmente la cereza de la torta: la obra pública.
Fue el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, el que acaparó la mayor parte de las exposiciones para identificar lo que no es plausible de discusiones, y se presupone tributaria de elogios: la obra pública (1984 emprendimientos en dos años y tres meses de gestión).
Enrico precedió el corto pero certero discurso final de Maximiliano Pullaro, quien se limitó a motivar enfáticamente a los presentes para “salir todos a defender los cambios con la frente alta, con firme convicción”, arengó. ¿Acaso detecta el gobernador abulia en la tropa en ese aspecto?
Pullaro pidió hacer notar que la provincia de Santa Fe se distingue por llevar adelante los cambios “con sensibilidad social y sin motosierra”; una mezcla de guiño al gobierno nacional (los cambios) con la impronta propia (sensibilidad social).
Un tópico que no dejamos de advertir desde la primera exposición: marcar el contraste de esta gestión con la anterior (peronista de Omar Perotti) pero sin personalizar, aunque dejando en claro que la “herencia recibida” fue poco menos que desastrosa, y merced “al cuidado de los recursos” se hizo todo lo que se mostró.
Ello no fue casual, atento a lo que 150 militantes del sector radical M.A.R reunidos la semana anterior en la sede radical provincial definieron: el adversario a confrontar en el 2027 no es La Libertad Avanza (con quien se comparte electorado) sino el peronismo.
El calendario marca recién el tercer mes del 2026, plagado de incertidumbre a nivel nacional (la economía no despega y el gobierno de Javier Milei atraviesa serias turbulencias políticas internas) e internacional, con una confrontación que por ahora está bélicamente circunscripta a una región del mundo (Medio Oriente) pero cuyos alcances económicos ya son mundiales.












