La investigación en torno al brutal asesinato de Daniel Malacalza, el empleado rural cuyo cuerpo fue descubierto el 31 de marzo de 2023 en el campo "El Chamuelle", ha experimentado un giro dramático. La Fiscalía, bajo la dirección del fiscal Iván Raposo, ha intensificado sus esfuerzos, ordenando allanamientos en tres domicilios vinculados al círculo íntimo de la víctima. Estas acciones, ejecutadas por la Policía de Investigaciones (PDI), buscan esclarecer las circunstancias que rodean este crimen que conmocionó a la comunidad de Venado Tuerto. La hipótesis inicial, que apuntaba a un robo con resultado fatal perpetrado por individuos ajenos al entorno de Malacalza, se ve ahora cuestionada por nuevas evidencias que sugieren la participación de personas cercanas a la víctima.

El fiscal Raposo, quien tomó las riendas del caso tras el retiro de Eduardo Lago, ha reorientado la investigación hacia un análisis exhaustivo de las relaciones personales y los movimientos de Malacalza en las horas previas a su muerte. Los allanamientos, realizados durante la mañana de este martes, se centraron en la búsqueda de elementos que puedan arrojar luz sobre la autoría y el móvil del crimen. En uno de los domicilios allanados, los efectivos de la PDI se enfrentaron a la resistencia de los ocupantes, lo que obligó al uso de medidas de fuerza para asegurar el ingreso. Este incidente ha generado aún más expectación en torno al caso y ha alimentado las especulaciones sobre la posible implicación de personas cercanas a Malacalza en su asesinato. La Fiscalía se encuentra actualmente analizando las pruebas recabadas en los allanamientos, con la esperanza de encontrar indicios que permitan identificar al autor o autores del crimen. Asimismo, se prevé que en las próximas horas se realicen nuevas diligencias, incluyendo la búsqueda de manchas hemáticas en diferentes lugares, con el objetivo de reconstruir la secuencia de los hechos y determinar si el asesinato se produjo en el campo "El Chamuelle" o en otro lugar.
Sospechas sobre el entorno cercano
La nueva línea de investigación se basa en la sospecha de que el homicidio de Malacalza no se produjo en la estancia "El Chamuelle", como se creyó inicialmente. Esta hipótesis surgió a partir del análisis de las pericias genéticas realizadas en la camioneta de la víctima, donde se encontraron rastros de sangre que no solo correspondían a Malacalza, sino también a familiares cercanos. Este hallazgo, sumado a las inconsistencias encontradas en los datos del GPS del teléfono celular de la víctima, ha llevado a los investigadores a considerar la posibilidad de que Malacalza haya regresado a su domicilio después de dejar a su esposa en Venado Tuerto, en contra de lo que se había declarado inicialmente. La combinación de estos elementos ha reforzado la sospecha de que el círculo íntimo de Malacalza podría estar involucrado en su asesinato, lo que ha llevado a la Fiscalía a intensificar las investigaciones en este sentido. Los allanamientos realizados en los domicilios de personas cercanas a la víctima buscan encontrar pruebas que confirmen esta hipótesis y permitan identificar al autor o autores del crimen.
Pruebas con luminol y peritaje de celulares
En el marco de esta nueva etapa de la investigación, personal especializado de la Policía Científica de Rosario se encuentra realizando pruebas con luminol en dos propiedades pertenecientes a personas cercanas a Malacalza. El luminol es una sustancia química que permite detectar manchas de sangre invisibles al ojo humano, lo que podría revelar si el asesinato se produjo en alguno de estos lugares. La utilización de esta técnica evidencia la determinación de la Fiscalía por agotar todas las instancias posibles para esclarecer el caso y llevar a los responsables ante la justicia. Además de las pruebas con luminol, la justicia ha ordenado el secuestro de dispositivos electrónicos que no habían sido analizados previamente, incluyendo los teléfonos celulares de varios miembros del entorno familiar de Malacalza. El fiscal Raposo ha confirmado que estos dispositivos serán peritados exhaustivamente en busca de elementos que puedan ser relevantes para la investigación, como mensajes, llamadas o ubicaciones que permitan reconstruir los movimientos y las comunicaciones de las personas cercanas a la víctima en las horas previas y posteriores al hecho. El análisis de estos dispositivos podría ser crucial para determinar la participación de terceros en el crimen y para establecer el móvil del mismo.
Un crimen con múltiples interrogantes
El asesinato de Daniel Malacalza presenta aún numerosos interrogantes que la Fiscalía está tratando de resolver. Si bien la hipótesis inicial apuntaba a un robo con resultado fatal, las nuevas evidencias sugieren que el móvil del crimen podría ser otro, posiblemente relacionado con conflictos personales o familiares. La investigación se centra ahora en reconstruir la vida de Malacalza, sus relaciones personales y sus actividades en los días previos a su muerte, con el objetivo de identificar posibles motivos que hayan podido llevar a su asesinato. La Fiscalía está analizando exhaustivamente todas las pistas disponibles, incluyendo los testimonios de testigos, los informes periciales y los datos obtenidos de los allanamientos y los dispositivos electrónicos secuestrados. Se espera que en las próximas semanas se produzcan nuevos avances en la investigación, a medida que se vayan analizando las pruebas recabadas y se vayan descartando hipótesis. El fiscal Raposo ha manifestado su compromiso de llegar hasta el fondo de la verdad y de llevar a los responsables del crimen ante la justicia, asegurando que no se escatimarán esfuerzos para esclarecer este caso que ha conmocionado a la comunidad de Venado Tuerto.
La búsqueda de la verdad continúa
A pesar de los avances significativos logrados en las últimas semanas, la investigación del asesinato de Daniel Malacalza aún se encuentra en curso. La Fiscalía continúa trabajando intensamente para reunir todas las pruebas necesarias que permitan identificar al autor o autores del crimen y determinar el móvil del mismo. Los allanamientos realizados en los domicilios de personas cercanas a la víctima, las pruebas con luminol, el peritaje de los teléfonos celulares y el análisis de las pericias genéticas son solo algunas de las diligencias que se están llevando a cabo en el marco de esta investigación. La Fiscalía se muestra optimista en cuanto a la posibilidad de resolver el caso, pero reconoce que aún queda mucho trabajo por hacer. La colaboración de la comunidad y la información que puedan aportar testigos o personas que tengan conocimiento sobre el crimen son fundamentales para avanzar en la investigación y lograr que se haga justicia por la muerte de Daniel Malacalza. La búsqueda de la verdad continúa, y se espera que en los próximos meses se produzcan nuevos avances que permitan esclarecer este caso y llevar a los responsables ante la justicia.












