En una mañana marcada por un intenso despliegue policial, la ciudad de Venado Tuerto fue escenario de múltiples allanamientos que culminaron con la detención de dos empresarios locales. El operativo, resultado de una investigación conjunta entre la fiscalía provincial y la fiscalía federal, se centró en desarticular una presunta red de lavado de dinero vinculada al narcotráfico y a la comercialización irregular de cereales. La magnitud de los procedimientos generó un fuerte impacto en el microcentro de la ciudad, evidenciando la firme determinación de las autoridades por combatir el crimen organizado en la región.

Uno de los puntos clave de los allanamientos fue la empresa de turismo y casa de cambio Kaiken, así como domicilios particulares vinculados a sus propietarios. Las sospechas recaen sobre la posible utilización de la firma para el lavado de activos provenientes de actividades ilícitas, tales como la comercialización de estupefacientes y la venta ilegal de cereales. La presencia simultánea de agentes de la fiscalía provincial y federal en el lugar subraya la complejidad y el alcance de la investigación, que busca esclarecer el entramado financiero detrás de las operaciones delictivas.

Narcotráfico y divisas ilegales, un cóctel peligroso
Según fuentes judiciales, la investigación se desprende de una causa previa que involucra a Maximiliano Ezequiel Ríos, alias “Wacho Maxi” (foto), actualmente detenido por narcotráfico. El análisis de un teléfono celular secuestrado a familiares de Ríos reveló conversaciones que sugieren la existencia de una organización dedicada a la comercialización de estupefacientes, con movimientos económicos en dólares y posibles vínculos con operadores cambiarios. Esta conexión entre el narcotráfico y las operaciones ilegales con divisas ha sido el principal detonante para la intervención de la justicia federal, que busca rastrear el origen y el destino de los fondos ilícitos.

Secuestro de evidencia clave y nuevas imputaciones
Durante los allanamientos, las autoridades procedieron al secuestro de una cifra de dinero no especificada, una importante cantidad de material informático, teléfonos celulares y armas. Estos elementos serán sometidos a peritajes exhaustivos para profundizar las líneas investigativas y determinar el grado de participación de los detenidos en las actividades ilícitas. El fiscal provincial, Iván Raposo, adelantó que no se descartan nuevas detenciones o imputaciones en los próximos días, a medida que se analice el material secuestrado. La causa se mantiene bajo estricta reserva, con el objetivo de preservar la integridad de la investigación y garantizar el éxito de las futuras acciones judiciales.













