Hay historias que interpelan, que invitan a detenerse un momento y mirar con el corazón. La de Francisco es una de ellas.

Fran tiene 12 años y es de Venado Tuerto. Es un niño de nuestra ciudad, parte de esta comunidad que hoy tiene la posibilidad de acompañarlo en uno de los desafíos más importantes de su vida. Desde muy pequeño enfrenta obstáculos enormes: nació con parálisis cerebral y, a los dos años, recibió el diagnóstico de epilepsia refractaria.

Su vida transcurre en una silla de ruedas, no controla sus esfínteres y se comunica a través de gestos. Sin embargo, detrás de esas dificultades hay algo que permanece intacto: su capacidad de dar y recibir amor.

Es el centro del mundo para su mamá, Gisela, y su abuela, quienes lo acompañan día a día con una entrega infinita. Y hoy, ese amor se transforma en esperanza.

Porque existe una oportunidad.

Fran fue aceptado para realizar un tratamiento innovador en México, conocido como Cytotron, el mismo que se dio a conocer en el documental “Dos hemisferios de Lucca”. No es un camino con certezas, pero sí con posibilidades reales. De hecho, su caso fue seleccionado rápidamente, algo poco habitual, debido a que su cerebro no presenta daño estructural, lo que abre una puerta enorme a posibles avances.

Y en ese “posible” vive la esperanza.

Porque cada pequeño logro puede significar un cambio inmenso en su calidad de vida. Porque cada avance, por mínimo que parezca, es un paso hacia una mayor autonomía. Y porque ninguna familia debería atravesar sola una lucha así.

Hoy, Venado Tuerto y la región tienen la posibilidad de ser protagonistas. De acompañar a uno de los suyos.

Se necesita ayuda para que Fran pueda viajar y acceder a este tratamiento. Pero no se trata solo de una donación: se trata de construir una red, una cadena solidaria que multiplique el esfuerzo y el compromiso. Compartir, difundir, invitar a otros a colaborar. Que cada gesto se transforme en otro, y ese en muchos más.

Porque cuando una comunidad se une, lo imposible empieza a parecer un poco más cercano.

Quienes quieran colaborar pueden hacerlo a través del alias FRANCISCOMEXICO, a nombre de Gisela Longoni, mamá de Fran. También se puede encontrar más información en las redes @IMAGINAVT y @FRANRUMBOAMEXICO.

La pregunta queda flotando, inevitable: ¿hasta dónde llegaríamos por la salud de un hijo?

Hoy, la respuesta puede construirse entre todos.

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Laboratorio de Analisis Clínicos

Mario Maestu