En la ciudad de Venado Tuerto, la justicia ha emitido un veredicto en un caso que conmocionó a la comunidad.

Lucas Domingorena, residente de Murphy, ha sido condenado a tres años de prisión domiciliaria tras ser declarado culpable de homicidio culposo agravado y lesiones graves culposas agravadas en concurso real. La sentencia se deriva de un trágico siniestro vial ocurrido el año pasado, un incidente que segó la vida de Celia Moya y dejó a su esposo, Christian Ruiz, con graves secuelas físicas.
Detalles del fallo judicial
El proceso judicial, llevado a cabo mediante un acuerdo abreviado, culminó con la homologación de la jueza Paula Borrello en los tribunales de Venado Tuerto. Este acuerdo fue presentado conjuntamente por el fiscal Iván Raposo y el abogado defensor Juan Manuel Baima. La condena impuesta a Domingorena no se limita a la prisión domiciliaria; también incluye una inhabilitación de diez años para conducir vehículos automotores y la obligación de completar un curso de Reeducación Vial impartido por el Ministerio Público de la Acusación. La resolución judicial busca, además de imponer una pena, contribuir a la concientización y prevención de futuros incidentes viales.
El siniestro en la ruta 33
El fatídico suceso tuvo lugar el 13 de julio de 2025, aproximadamente a las 6:30 de la mañana, en el kilómetro 642 de la ruta 33. Lucas Domingorena, al mando de un automóvil Gol Trend, se dirigía desde Venado Tuerto hacia Murphy después de haber pasado la noche en un local nocturno. La investigación reveló que Domingorena conducía de manera imprudente, negligente y bajo los efectos del alcohol, presentando un nivel de 1,45 g/l en sangre, muy por encima del límite permitido. En una jornada caracterizada por la niebla y la reducida visibilidad, Domingorena invadió el carril contrario, haciendo caso omiso a las señales de advertencia de otro conductor que logró esquivarlo. Desafortunadamente, esta maniobra imprudente resultó en un choque frontal contra el VW Polo Classic en el que viajaban Christian Ruiz, Celia Moya y sus tres hijos, provenientes de Chabás, donde habían participado en una actividad de una academia de danzas.

Consecuencias devastadoras
Celia Moya, de 46 años, perdió la vida en el lugar del impacto debido a la gravedad de los traumatismos sufridos. Su esposo, Christian Ruiz, resultó gravemente herido y requirió atención médica urgente. Afortunadamente, los hijos de la pareja salieron ilesos del siniestro. El propio Domingorena también necesitó asistencia médica por un traumatismo abdominal. El fiscal Raposo justificó la modalidad de prisión domiciliaria por las razones de salud física y psicológica del condenado, considerando que esta opción permitiría un cumplimiento de la pena compatible con su bienestar. Asimismo, destacó la celeridad del proceso judicial, que posibilitó una condena efectiva en un tiempo relativamente breve, brindando una respuesta a las víctimas y a la sociedad.













